El muro del dolor

by Seo Cizmich

El muro del dolor

El 2 de agosto de este año pude asistir como invitado a los actos de Conmemoración del Día Internacional en Recuerdo de las Víctimas Romaníes del Holocausto durante la Segunda Guerra Mundial, pero en esta ocasión no fue en Auschwitz, sino en el pueblo de Uštica, apenas a unos minutos de uno de los lugares más horribles e inimaginables para el sufrimiento de nuestro pueblo, me refiero al campo de concentración y exterminio de JASENOVAC.

El evento fue organizado por la Asociación “KALI SARA” de Zagreb, en colaboración con el diputado romaní de Croacia Vejko Kajtasi.

A la ceremonia de conmemoración asistieron los más altos funcionarios estatales, además de representantes romaníes de diez países europeos y de la región. Hubo representación  del cuerpo diplomático de Croacia, de la Alianza Antifascista y de las administraciones locales y regionales. También asistieron las comunidades religiosas entre las muchas otras que rindieron homenaje a las víctimas depositando ofrendas florales junto a la placa conmemorativa en el Cementerio Romaní.

Después de la ofrenda floral, Vejko Kajtazi, en nombre de la organización, acompañó a los invitados a un recorrido por el Centro Conmemorativo Romaní y por el Muro del Dolor.

En este mismo lugar el pasado año, a iniciativa del propio Kajtazi se inauguró oficialmente el “Centro de Memoria Romà Uštica”, en cooperación con el Gobierno de la República de Croacia y la ciudad de Zagreb.

¿Por qué en Uštica?

“El Centro de Memoria Romà Uštica” se encuentra en las inmediaciones del más grande y único cementerio romaní de toda Europa, donde se estima que 17.000 personas romaníes  fueron deportadas, torturadas y asesinadas durante la Segunda Guerra Mundial.

Hasta ahora, han sido encontradas 21 fosas comunes con los cuerpos asesinados de las miles de víctimas.

Es importante recordar que el campo de exterminio de Jasenovac fue establecido por el régimen Ustaša y no dependía de la Alemania nazi, lo cual no fue un impedimento para conseguir el reconocimiento como el de mayor tamaño en proporción pero también el más sangriento y violento.

El diputado romaní Veljko Kajtazi es conocido por su magnífica labor en la recuperación y reparación de la memoria y dignidad de las víctimas gitanas del Holocausto. Entre las que podemos destacar la iniciativa que ha liderado desde  2011 para la reconstrucción del cementerio de las víctimas  gitanas en Uštica que se encontraba completamente abandonado y sin apenas ningún mantenimiento.

A día de hoy está restaurado  en su totalidad y en uno de sus tres mástiles ondea la bandera gitana, junto a la croata y a la de la unión europea.

El siguiente paso a la finalización del cementerio de las víctimas -antigua fosa común- ha sido la construcción de “El Muro del Dolor”, un conjunto de losas de granito que contienen las inscripciones de los nombres de las miles de víctimas romaníes asesinadas en Uštica.

Hasta ahora se pudieron recuperar casi 17.000 de estos archivos.

Conocer los testimonios y el horror de lo que allí aconteció a nuestra gente me desgarró el alma, apenas podía contener las lágrimas, ni tan siquiera mantener el ritmo de la respiración. Me parecía irreal, era incapaz de imaginar las escenas que se describían…entonces pensé en ella, la imagen de mi abuela Sarajka, su presencia estuvo presente y me acompañó durante toda la jornada, inundaba mi mente, la veía en cada rincón, cobijada a la sombra del árbol más frondoso, sentada junto a mi…

Ella logró sobrevivir a la barbarie, al horror, a la masacre. ¡Cuánto dolor sufrido que jamás se atrevió a contar! ¡Cuánta tragedia tuvo que presenciar a su temprana edad!

¡Qué injusta ha sido la historia con nuestro pueblo, con nuestras familias, con nuestro futuro!

¡Cuántas almas no nacidas nos han sido arrebatadas, robadas, negadas!

El muro del dolor ii

70 años de silencio

Como dijo Vejko Kajtasi: “El Pueblo Romaní ha permanecido en silencio durante más de 70 años para contar públicamente la historia del sufrimiento, de familiares, mujeres, niños y ancianos asesinados, que no recibieron disparos aquí en Uštica, sino que fueron golpeados hasta la muerte con un martillo.

Esto es lo menos que podemos hacer por ellos y sus familiares, junto a las generaciones más jóvenes para concienciarlos sobre lo que nunca debe volver a ocurrir, ya no solo a los romaníes sino a ningún otro grupo, colectivo o comunidad”

En los días previos, del 13 al 21 de julio, la Asociación Gitana «KALI SARA» organizó la Primera Escuela de Verano para jóvenes “Enfrentando el Pasado”.

Durante estos últimos diez años, centenares de jóvenes de toda Europa hemos tenido la posibilidad de participar en diferentes encuentros y ceremonias de conmemoración por las víctimas Romà y Sinti del holocausto, pero debemos tener en consideración que estos diez años también coinciden con el momento en el que muchas de las víctimas que sobrevivieron a la barbarie  pudieron comenzar a verbalizar y dar testimonio de su experiencia.

Ese intercambio intergeneracional del que hemos sido testigos significa mucho más de lo que mentalmente podamos imaginar, el haber podido coincidir en el “espacio – tiempo” con estas magnificas y extraordinarias personas, representa un legado, una misión, una actitud frente a la vida.

Nos obliga a replantearnos esquemas mentales y dogmas asimilados, a convertirnos en defensores de la justicia social, en portadores de luz y memoria, pero sobre todo en desarrollar la capacidad de poder transformar todos esos sentimientos de dolor y rabia que podamos sentir al descubrir estos episodios tan oscuros y trágicos de nuestra historia para poder convertirlos en esa fuerza motriz que nos impulse a vencer las barreras y muros de hormigón que la historia del antigitanismo fueron levantando a nuestro alrededor.

La noche de los grilletes

by David Cortés Cortés

Dibujo_LaNocheDeLosGrilletes_DanielDiaz_2*Dibujo de Daniel Diaz Heredia

 

Culpables de genocidio: Gaspar José Vázquez Tablada, Gobernador del Consejo de Castilla y obispo de Oviedo; Marqués de la Ensenada, “secretario de todo”; y Fernando VI, Rey de España.

Luego que se concluya la reducción de la caballería se dispondrá la extinción de los gitanos. Para ello es menester saber los pueblos en que están y en qué número. La prisión ha de ser en un mismo día y a una misma hora”. Real Orden para la prisión de gitanos y gitanas, 1749, Fernando VI.

A las doce de la noche del 30 de julio de 1749, la libertad de más de doce mil gitanas y gitanos en España fue violentada, los grilletes rodearon sus cuellos, sus muñecas, sus pies y caminaron hacia su  estardó.

Fue el primer intento de genocidio en la Europa Moderna y debe formar parte de la memoria histórica de nuestro país y de la humanidad entera. Debe ser reconocido, tanto por el mundo académico como por el Estado, y debe reconocerse y ponerse en marcha una hoja de ruta para la dignificación de las víctimas equiparable a las de otros genocidios y crímenes de lesa humanidad perpetrados en la modernidad.

¿Se imaginan un monumento a Adolf Hitler en un edificio oficial del Estado alemán? ¿Entonces porque razón se permite que en la Calle de la Vara del Rey, número 1, en el Palacio del Gobierno de La Rioja exista un busto del Marqués de la Ensenada? Debajo de este busto, se encuentra el Km 0 del Antigitanismo institucional en el Estado Español.

El Antigitanismo no es una cosa del pasado, sigue perviviendo en la estructura de la sociedad en forma de segregación geográfica, segregación escolar, pobreza, exclusión, marginación, prejuicios, desconfianzas, violencia policial, discursos de odio, … Y todo forma parte del mismo hilo conductor que llevó a los reyes católicos a firmar la primera pragmática antigitana en 1499 o a Fernando VI a intentar eliminar a los gitanos y gitanas de este país en 1749. Es el mismo odio.

Miguel Ángel Fernández, Pedro Antonio Calahorra Hernández, Daniel Jiménez, Eleazar García, Stanislav Tomás. Puede que a muchos no les suenen sus nombres. Son supuestas víctimas de la violencia de las personas que se suponen que están para garantizar nuestra seguridad. Los medios no se hacen nunca eco de sus nombres, y los que lo han hecho ha sido para trivializar, banalizar o justificar sus muertes. Dejémonos de eufemismos y llamemos a las cosas por su nombre, por derecho y honor a la verdad.

Manuel, delante de su hijo, habas manchadas de sangre .Su asesino fue alabado en las redes sociales y excusado en los medios de comunicación. Hoy se encuentra en libertad tras el pago de una fianza de 5.000€. Recordemos que el precio de una fianza debe servir para responder económicamente de manera subsidiaria por el agravio del que a uno se le acusa. En otras palabras, el precio de la vida de Manuel ha sido fijado por un juez en 5.000€. Felipe IV, 8 de marzo de 1633: 200 reales por gitano cazado y 50 reales por gitana cazada. Antigitanismo del pasado y antigitanismo del presente.

La justicia se alcanza con Justicia, con Leyes Contra el Antigitanismo, con Reconocimiento, con Reparación, con Acción.

El Baró Estardipen, además de ser un plan de extermino biológico y epistemológico, también generaría un legado de pensamiento violento anti-democrático, un legado que sigue vigente en nuestros días y que debe ser abordado por los poderes públicos.

El Antigitanismo se convierte en la auténtica prueba de fuego de una democracia. Si las instituciones de las que emanó ese odio hacia nosotros siguen existiendo, hay que exigirles responsabilidades. Los bienes confiscados durante el Baró Estadipen, el sudor en los arsenales, las lágrimas en las galeras, las vidas pérdidas en un proyecto de exterminio que además nos utilizó como mano de obra esclava para construir este Estado siguen esperando justicia, reconocimiento y reparación.

Un 30 de julio de hace 272 años, 10 generaciones atrás, 5.000 soldados del ejército entraron a caballo invistiendo las casas de los nuestros, destruyendo a golpes y alaridos los pórticos de sus casas, destruyendo su paz.  Esa noche sin estrellas, donde capturarían a más de 9.000 gitanos y gitanos,  separaron a los hijos de sus madres, a los hombres de las mujeres, encadenaron a nuestros niños y niñas, a nuestras mujeres, a nuestros hombres, a nuestras ancianas, a nuestros ancianos. Todos notaron el peso de las cadenas y los grilletes. Entre las órdenes firmadas por Fernando VI estaba acabar con la vida de todos los que intentasen huir. Su calvario fue más rápido. Otros debieron esperar a morir por enfermedad o por esclavitud. Pocos fueron los que llegaron vivos a ver la libertad decretada dieciséis años más tarde.

Sin contar con la ayuda de la Iglesia Católica, este genocidio no hubiera tenido el macabro éxito que consiguió. Todo plan de exterminio tiene una estrategia. Este genocidio no hubiera sido posible sin la represión y el control previo del Estado mediante leyes Antigitanas, la disposición total del Gobierno del Estado y su ejército y la colaboración necesaria de la iglesia católica -el Papa Benedicto XIV excluyó a los gitanos y gitanas la posibilidad de acogerse a sagrado.

Este genocidio premeditado en secreto por todos los estamentos de poder del Estado se acabó de gestar durante los meses de junio y julio de 1749 desde la Secretaría de Guerra y las capitanías Generales. Se privó de libertad entre 9.000 y 12.000 gitanos y gitanas. Los separaron por sexos para así hacer así posible la extinción biológica del Pueblo Romaní, del Pueblo Kalé.

Los hombres y niños a partir de 7 años serían enviados a trabajos forzados a los arsenales de Cádiz, Ferrol y Cartagena y las minas de mercurio de Almadén, donde la mortalidad era muy elevada.

A las mujeres, niñas, ancianas y menores de siete años se les encerrarían en casas de misericordia, fábricas y cárceles ubicadas en el Castillo de Santa Pola de Alicante, las Alcazabas de Almería, Málaga y Zaragoza, donde serían sometidas a  trabajos de esclavitud y muerte del ser, bajo el lema de la restitución cultural del saber, el ser y el poder Romaní.

A nuestros ancianos los condenarían a morir de sufrimiento, solos y de enfermedades que una vez aparecidas no se suministraban ningún tipo de medicamentos, ni de tratamientos. Condenados a vivir hasta la muerte en casas cuarteles y hospicios de cal de lamento y sufrimiento.

Desde ancianos y ancianas hasta niños y niñas, que a muchas y muchos no les daría ni tiempo aprender a caminar, murieron consecuencia del Baró Estardipen. Caminos de pétalos rojos del recuerdo por nuestras víctimas, heroínas y héroes de Nuestro Pueblo, de los que somos descendientes el Pueblo Kalé.

El Real Indulto de Carlos III, de 16 de junio de 1763, no se pondría en práctica hasta 1765, siendo el último Kalé liberado en 1783. Sin embargo, la liberación de nuestro pueblo estaría exenta de libertad, ya que para ser consideradas ciudadanas y ciudadanos al amparo de los derechos, deberían dejar en esas paredes de cal y sufrimiento su Rromanipen, su idioma, su memoria cultural, incluso el propio sustantivo ‘gitano’. Para ser libres debían dejar de ser ellos mismos, debían dejar de ser gitanos. Los gitanos nunca tuvieron derecho a la libertad. Primero Genocidio, luego Epistemicidio.

De la misma manera que nuestros ancestros, sometidos y sometidas al Baró Estardipen, enviaron cartas desde el lamento y el dolor para la liberación de su pueblo, hoy 30 de julio yo también escribo esta carta exigiendo a las instituciones públicas que pongan fin a lo que los Reyes Católicos inauguraron en 1499.

 

“Pupilas exacerbadas que escuchan con satisfacción
cadenas pesadas que se funden con los huesos.
Túnicas moradas que acarician mármoles,
que son sepulcros de almas sin alma.
Oro que rodean el pensamiento, rubíes en los pulgares,
muerte al golpe de un sello que destila semillas de odio,
de las que fluyen árboles del “bien común”
que establecen bosques de anti-biofilia
que dan oxígeno al Antigitanismo.
Trataron arrancarnos la sal de nuestro ser,
pero se olvidaron que somos los océanos infinitos.
Trataron de devorar nuestras semillas,
pero se olvidaron que nuestro latir del espíritu ilumina las estrellas del universo.
Trataron de hacer desvanecer nuestra mirada,
pero se olvidaron que la génesis de la vida reside en nuestra pupilas.
Mi alma es Kalé, mi alma es Romaní.”

¿Y a quién le importa Stanislav Tomáš?

by Ramón Flores

Protestas en Praga

La teoría del caos dice que el simple aleteo de una mariposa puede provocar un cataclismo en la otra punta del mundo. El 25 de mayo de 2020 en Minneapolis, George Floyd moría asesinado a manos de un agente de policía. Horas después, el mundo ardía.

Cuando el pasado el 19 de junio de 2021, un policía en la localidad de Teplice, en la región de Bohemia en la República Checa presionaba con su rodilla el cuello de Stanislav Tomáš hasta matarlo, las autoridades checas tardaron muy poco en afirmar que no había que apresurarse en tachar este hecho como un acto racista.

Pocas horas después, el primer ministro checo, Andrej Babiš, y el ministro del Interior, Jan Hamacek, mostraban su apoyo a los agentes y a la institución policial.

Babiš agradeció a los agentes de policía por su trabajo: «no lo tuvieron fácil», (gracias por matar a una persona, chicos, buen trabajo) y comentó que las personas agresivas no pueden esperar que las traten con guantes de seda. Babiš declaró que una autopsia judicial demostraba que Tomáš no murió a causa de la intervención policial, añadiendo además que: «Esto es triste, pero una persona normal y respetable tendría dificultades para meterse en una situación así».

El efecto mariposa al revés. El cataclismo destruyó a la mariposa.

En realidad, dudo de que alguien a estas alturas se siga sorprendiendo de esto. Lo sorprendente sería encontrar condena, apoyo y comprensión para la víctima y su familia. Pero se lo merecía, Tomáš era un gitano que por lo visto iba drogado (o no, quién sabe) y atentaba contra la seguridad de los agentes de la ley. ¿Qué podían hacer los pobres policías?

Muchos se siguen preguntando si esto del racismo sistémico está bien definido, porque, en circunstancias normales, un uso excesivo de la fuerza por parte de las autoridades policiales suele quedar impune y cuando se declara culpable a un policía o cualquier otro agente de la ley, los lobbies de sindicatos policiales, conexiones con las fiscalías y demás, reciben un respaldo político donde hallamos una relación simbiótica bastante palpable.

El problema de comparar el caso de Floyd con el de Stanislav es que las comunidades gitanas en Europa y el resto del mundo siguen siendo ciudadanos de cuarta, quinta o sexta categoría y la República Checa no es Estados Unidos.

La diferencia es que, a las pocas horas de morir Floyd, cientos de miles de personas en todas las ciudades de los Estados Unidos, salieron a la calle en un momento de dolor e indignación que rápidamente dio paso a un debate que traspasó las fronteras norteamericanas. En menos de un mes, el movimiento #BlackLivesMatter fue reivindicado por una nación entera y por el resto del planeta.

Apoyo de políticos de casi todos los signos (menos los de extrema derecha, claro), tanto en España como en el resto de Europa fueron claramente visibles. Debates en los parlamentos nacionales. Eurodiputados pidiendo la palabra para mostrar su apoyo a las comunidades afroamericanas y condenar explícitamente la violencia basada en motivos raciales.

Y es que, las cosas como son. Los norteamericanos en cuestión de marketing, no tienen rival y los europeos, como buenos actores secundarios, son los mejores compradores de cualquier cosa que salga del país de las barras y estrellas.

Porque sí, hay víctimas de primera y victimas de cuarta, pero eso no es culpa de las víctimas. Las víctimas, víctimas son, muertos se quedan.

Un año después de lo de Floyd, el policía fue declarado culpable y condenado a cárcel. Los activistas norteamericanos mostraron alivio, aunque pedían más, ya que las comunidades afroamericanas en aquel país siguen siendo las más castigadas por el racismo sistémico e institucional que impera en aquel suelo.

Y es que, como decía antes, a los norteamericanos no hay quien les gane haciendo marketing, porque la narrativa del discurso —casi retransmitido en directo por televisión, reportajes recogiendo testimonios de otras víctimas, protestas, juicios, declaraciones de famosos, deportistas clavando las rodillas al suelo— fue sencillamente perfecta. Por eso Hollywood está en California y no en Santa Coloma de Gramanet o a las afueras de Teplice.

También es justo decir que todo esto se debe a los innumerables aliados que tienen aquí en Europa. Cualquier colectivo, fuera cual fuera su radio de acción, no dudó en salir y apoyar a la familia de Floyd, a hacer comunicados oficiales y a levantar el puñito en señal de lucha. ¿Quiénes son los aliados de las comunidades gitanas?

El racismo sistémico sigue presente. En Estados Unidos y en Europa, y a pesar de que nadie es capaz de acabar con él, unos saben combatirlo y los otros no. Adivinen quién es quién.

El pueblo romaní sigue siendo torpe y lento a la hora de entender el activismo. Siempre dependiendo de un poder superior. Siempre a expensas de que el Consejo de Europa pida una investigación independiente, que una organización privada reaccione o que el partido político de turno haga alguna declaración a través de algún diputado raso (y a ser posible, racializado, que le da más empaque).

Siempre se necesita una tutela y alguien que nos lleve de la mano. Porque, además, los supuestos aliados que deberían tener las comunidades gitanas, no suelen tener la iniciativa por sí mismos para apoyar, reivindicar y protestar juntos.

Mientras escribo estas líneas, a duras penas se ha conseguido juntar a un centenar de personas en Madrid y en Barcelona para protestar frente al consulado checo.

Cuando ocurrió lo de Floyd, las comunidades gitanas sí estuvieron ahí. Cuando el estado de Israel estaba matando civiles en suelo palestino, las comunidades gitanas estuvieron ahí. Cuando las mujeres han sufrido la violencia machista, las comunidades gitanas estuvieron ahí. Cuando sucede un ataque homófobo, las comunidades están ahí.

Pero ahora las comunidades gitanas siguen estando solas, desamparadas, sin unión. Cometiendo la torpeza de comparar y pedir atención escribiendo en carteles #RomaLivesMatter, que, con todo el respeto, suena igual de ridículo que el #WhiteLivesMatter. Algunos incluso se sentirán satisfechos si algún periódico saca un titular ridículo diciendo que Stanislav es el nuevo George Floyd.

Será un grave error, uno más, el comparar víctimas y pretender hacer de Stanislav el Floyd gitano, porque ninguno de los dos son mártires. Son víctimas, murieron asesinados a manos de la policía. Cada una en un país distinto.

Las comunidades gitanas pueden caer fácilmente en esta narrativa copiada, porque no tenemos cultura en activismo. Tenemos cultura en asociacionismo. En proyectos para mi barrio, para mi asociación y para publicar fotos en redes sociales de las muchas cosas que hacemos con los chavales gitanos. No tenemos una visión global. No tenemos estrategias. No sabemos a dónde vamos porque no sabemos a dónde queremos ir. Oímos campanas y nos movemos hacia donde suenan, pero no sabemos por qué suenan. No sabemos hacerlas sonar.

En los últimos tiempos nos hemos centrado exclusivamente en debatir sobre lo simbólico (quién tiene privilegios, quién tiene poder, quién debe cambiarlo) y nos hemos olvidado totalmente de lo material: las desigualdades y la violencia. Ambas se cobran vidas.

Seguimos queriendo que los que ostentan las riquezas y el poder “se den cuenta” de sus privilegios y de su opresión mientras nosotros hablamos sobre simbolismo, centrados en la performance y olvidando el motivo.

Llevamos más de 40 años mirándonos el ombligo, creando ídolos más que líderes y alimentando egos. Aunque también es justo decir que el sistema europeo no es el sistema norteamericano. El poder de la sociedad civil en Europa sigue siendo escaso y confuso. Y el conocimiento de cómo ejercer poder desde la sociedad civil sigue siendo una quimera entre el asociacionismo romaní.

Stanislav Tomáš será un nombre más que unir a la lista donde se encuentran las víctimas húngaras que murieron a manos de grupos neonazis en 2008. Será una víctima más como Eleazar García en España. ¿Qué más da?

En España venderemos que tenemos un pacto contra el antigitanismo. En Europa se proclamará con orgullo que tenemos estrategias nacionales para la “integración” gitana. No se engañen, aquí no se están removiendo las conciencias. El resto de minorías están ocupadas en sus asuntos, los representantes políticos están repasando su narrativa parlamentaria y preparando tuits para dar “zascas” en España, y redactando cartas de protesta muy serias y muy concisas en los despachos de Bruselas. Humo.

Y aquí seguimos, con otra persona gitana muerta a manos de la policía, con el resto del mundo sin enterarse de qué ha pasado y ahí siguen las comunidades gitanas, sin saber hacia dónde moverse ni por qué hay que moverse.

 

*Fuente Imagen ‘The Sidney Morning Herald’

16 de mayo, un grito de libertad

by David Cortés Cortés

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La etimología de la palabra amor, es una aportación que realizarían los pueblos indoeuropeos en el siglo XIII a este continente, –Amma-, término lingüístico que hace referencia a la madre en el sentido «del amor ágape que fluye de nuestro interior»

Con ese amor a nuestro Pueblo, en defensa y lucha de los valores fundamentales que representan la humanidad y la vida, en un sentido de pura democracia, el Pueblo Romaní se levantó un 16 mayo de 1944 contra “los devoradores de almas”. Y es con esa fuerza, cogiendo ese legado de nuestras y nuestros hermanos, cerrando los ojos y tamizando nuestro ser de Rromanipen, hoy el Pueblo Romaní conmemoramos esa heroicidad.

Hace 10 años, un 31 agosto caminé dentro de unas de las cámaras de gas de los Campos de Exterminio Nazi. Mientras que, con los ojos cerrados, sentía las lágrimas en mi piel y en mi alma, las palmas de mis manos y la génesis de mis dedos notaron los arañazos profundos en las paredes de ese infierno blanco. ¡Cuanto sufrimiento Dios mío de mi gente! ¡Sería para gritar sin cesar al cielo hasta que esté cayera! Arañazos que serían las líneas de las manos de nuestra alma, líneas en manos alzadas de nuestras hermanas que son la continuidad de las nuestras propias.

Hoy celebramos y, a la misma vez, gritamos “libertad”, porque no hay mayor libertad que aquella que se busca y en el alma se gana.

Este día que conmemora, el levantamiento del Pueblo Romaní, liderado por las mujeres romanís contra el infierno blanco, desarmando las frías literas de madera, con martillos y picos, con barras de pan duro, hasta los niños y niñas agarraron piedras en sus manos que afiliaron con su mirada, con las pocas fuerzas que les quedaban. Lucharon por su vida contra los soldados nazis tras enterarse que su Pueblo sería gaseado hasta la muerte. Debilitadas como consecuencia de los trabajos forzados, el hacinamiento, la mala y escasa alimentación, cerraron sus ojos de universo y, con un grito de sangre y fuego, evitaron ese día la muerte, muerte que llegó un 2 de agosto, fecha en que nuestras hermanas y nuestros hermanos fueron asesinados por los demonios de las SS.

No miremos al cielo pensado que es «nieve» como así creían –o, simplemente, pura ignominia y pasividad hacia el exterminio humano – cuando eran almas que emergían de los hornos crematorios.

No es victimismo, si no reivindicación. ¿Cuántas Rosa Parks de nuestro Pueblo surgen a diario en todos los ámbitos de la sociedad mirando a los ojos del Antigitanismo? Lucha y defensa, ejemplos e inspiración para la humanidad, huesos del movimiento Romaní, brújulas contra el Antigitanismo. Dando luz a heroicidades como la realizada hace hoy 77 años, germinamos semillas de Rromanipen.

Mujer, Romaní, Europa. Las ruedas de madera de los carros, liderados por las mujeres de nuestro Pueblo, tocarían las tierras del viejo continente, las pisarían hace seis siglos y sus cabellos en el viento de noviembre acariciarían el universo, otorgándole a este vida, luz, sabiduría, alma e infinito. Con sus ojos azules y negros mirarían a la cara a unas gentes sometidas a un estado feudal, unas gentes asentadas entre charcos y lodos y sin ambiciones posibles, aún temerosas de la peste negra. Con sus vestidos de seda, con sus monedas de oro, con su Rromanipen en la frente, con su vida pública en las plazas, con su carácter feminista, con su espiritualidad y con sus saberes, las mujeres romaníes no tardarían en causar impacto en la vieja y gris Europa.

Es probable que cuando preguntaran a nuestras gentes -¿y cuál es vuestro Dios, seres de piel negra?- las nuestras contestarían: “¿Dios? Nuestra Diosa se llama Kalí, es azul y tiene siete brazos”. Diré loco de amor por mi pueblo “¡Demonios racistas, que tratéis de desposeernos de nuestra Rromanipen, que Dios os arranque el alma y sea alimento de la justicia divina!”

Es tanto el enriquecimiento humanístico, científico y artístico que hemos aportado el Pueblo Romaní, y que poco reconocimiento hemos tenido, y ya el hecho de que hoy día podamos alzar la voz desde la Resistencia, es la melodía y el latir del movimiento por los Derechos Humanos y Colectivos en este planeta.

Diré orgullos de mi pueblo que es Antigitanismo negar la posibilidad de que el renacimiento no surgiera en Europa a raíz de ser pisada por el Pueblo Romaní.  La llegada de nuestra gente a la vieja Europa enclavada profundamente en los clavos de Cristo derramó la cerviz de la libertad y la democracia, de los conocimientos y las ciencias vividas por el Pueblo Romaní en oriente, en lugares de mayor esplendor espiritual, artístico y científico.

Cuántas muertes del Pueblo Romaní, de los míos, en nombre del bien común, del crecimiento de una nación a precio de sangre, de la búsqueda de la sociedad perfecta, cuántas muertes del cuerpo y del alma ha causado la Santa Inquisición.

La democracia es transformada en ‘discriminocracia’ hasta que se reconozcan los Delitos de Lesa Humanidad cometidos durante cinco siglos por el Estado y sus instituciones manchadas de sangre. Incluso la ciencia, durante la primera y segunda Guerra Mundial, se prestó al fascismo para argumentar la deshumanización del Pueblo Romaní.

Por todos aquellos Romà que tuvieron que sufrir las calamidades del nazismo y del fascismo en Europa, hoy nosotros debemos acabar con los vestigios sociales y estructurales generados por aquellos gobiernos antigitanos y que siguen vivos hoy en día. Y me refiero, aquí, a los barrios que surgieron durante el franquismo en España para segregar a los gitanos, y que siguen surgiendo actualmente en muchos Estados europeos,  barrios-guetos que nos siguen condenando a la exclusión, a la marginación, a la pobreza, al ostracismo, al racismo, barrios que nos siguen conectando con las viejas vías que llegaban a Auschwitz, que nos siguen conectando con nuestras hermanas y hermanos que el 16 de Mayo de 1944 lanzaron un grito de fuego que ilumina el universo, un grito de derecho que es el color de la humanidad, un grito de libertad y de fuerza, de amor, de dolor, de alma, de vida, de fuego, de Rromanipen.

Gritos de fuerza y valentía de la mujer Romaní en la mañana, gritos en el silencio del infierno blanco de Auschwitz un 16 de mayo de 1944.

 

 

¡Volvemos a celebrar el 8 de abril!

by Paco Vargas & Ramón Vílchez

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El Día 8 de abril siempre es un día especial para todos nosotros, el Pueblo Gitano. Y con motivo de conmemorar este día, desde hace unos años el Plan Integral del Pueblo Gitano organiza una recepción con personalidades y miembros del Gobierno; a menudo están presentes el Consejero de Trabajo, Asuntos Sociales y Familias, el Director General de Acción Cívica y Comunitaria y el Responsable del Plan Integral del Pueblo Gitano, haciendo notorio el apoyo que como Pueblo tenemos – actualmente – de las instituciones que ambos representan .

Este año ha sido diferente. Sí, diferente quizás es el adjetivo que mejor puede definir la recepción de este 8 de abril. Las medidas de seguridad como protagonistas de un acto que tuvo que ser cancelado el año pasado a consecuencia de la aparición del Covid en nuestras vidas, pero que éste, no se quería volver a cancelar.

El acto lo encabezó el señor Bernat Valls, Director General de Acción Cívica y Comunitaria, dando una bienvenida cálida y cercana a los asistentes -limitados en número, en comparación a otros años- y compartiendo un mensaje claro: El Pueblo Gitano forma parte indivisible del pueblo catalán y como tal debe ser reconocido desde las instituciones para proteger la cultura, historia y elementos particulares que lo conforman.

Seguidamente, el señor Ramón Vílchez, Responsable del Plan Integral del Pueblo Gitano, con el tono cercano y de confianza que avala su trayectoria con todos los asistentes, mostró la alegría que sentía con la celebración de la recepción y, sobre todo, con la asistencia de tantos jóvenes en el acto.

Más tarde, cada uno de los asistentes, a petición del señor Valls, expresaron su mirada sobre el funcionamiento del Plan Integral del Pueblo Gitano y las posibles mejoras para el funcionamiento de cara al futuro, un futuro que los asistentes vislumbran con esperanza.

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Después de este ejercicio de compartir y escuchar, el señor Chakir el Homrani, Consejero de Trabajo, Asuntos Sociales y Familias, realizó la clausura del acto con un discurso emotivo y sentido en el que destacó la lucha contra el antigitanismo histórico y el reconocimiento de la aportación histórica y cultural del Pueblo Gitano en Cataluña, haciendo especial mención al hecho de que no podríamos avanzar firmes como sociedad si no teníamos – y reconocíamos- los errores cometidos en el pasado, a fin de no volverlos a cometer en el camino hacia una sociedad más igualitaria.

En definitiva, fue un acto emotivo, reflexivo y cercano. Muy próximo.

Y ésta es la conclusión a la que llegamos para explicar el éxito del Plan Integral en los últimos años. Todos los asistentes hicimos enmienda, directa o indirectamente, de la calidez y cercanía que siempre hemos sentido en ser atendidos por el Plan Integral; siendo muy conscientes de que esta proximidad llegaba de una institución oficial.

Por todo ello, hay que celebrar, esta vez más juntos que nunca, el Día Internacional del Pueblo Gitano, un Pueblo Gitano que cree y confía en la Administración que siente cercana y que vislumbra el futuro con la esperanza de que caminando juntos la situación de nuestros mejore.

Desde el Plan Integral del Pueblo Gitano continuaremos defendiendo los derechos de todas las personas gitanas, que como Leo, Colate, Carmen, Juanito, Manuel, María o Ramón luchando cada día para conseguir sus sueños.

Ahora, más que nunca, Salud y Libertad!

Sastipen thaj Mestipen! Opre Roma!