Holocausto Romaní

by Seo Cizmic

Mi abuelo me hablaba a menudo de cuando mi abuela fue deportada al campo de concentración de Jasenovac, ella jamás hablaba de ello, quería olvidarlo … Sin embargo mi abuelo siempre quiso que yo conociera el pasado; decía que era importante para mi futuro, que no podría defenderme sin el conocimiento de que aquello no podía volver a repetirse. El estado alemán “compensó” a mi abuela con una pensión. Recuerdo que cada seis meses le enviaban un cheque al que ella no le tenía ningún aprecio, recuerdo como una vez lo quiso quemar y como mi abuelo discutía con ella… y ahora entiendo por qué lo hacía.

El reconocimiento del holocausto de los Gitanos de Europa no ha sido sólo olvidado, este triste y doloroso episodio también ha sido ocultado con el fin de no recordar algo tan trágico y tan necesario de olvidar. Muchos de los supervivientes han necesitado dejar pasar el tiempo para poder empezar a hablar sobre el infierno del Holocausto de los romaníes.

Han tenido que pasar tres generaciones para poder unir la fuerza y la voz del pueblo Gitano, cogidos de la mano; abuelos, hijos y nietos inician el movimiento del reconocimiento.

¿Cómo queremos recordar este trágico pasado de terror? ¿Por qué el holocausto del pueblo Romaní y Sinti no se menciona apenas en las escuelas y universidades? ¿Tal vez porque 500.000 víctimas fueron pocas? Esa es la cifra que aparece en los registros de la SS, pero es sabido que fueron muchísimas más. Todas aquellas que no fueron registradas son doblemente ejecutadas… almas sin nombre…

Por todo ello más de mil Jóvenes Rroma y no Rroma de toda Europa, unidos en la Iniciativa del Movimiento del 2 de Agosto, decidimos trabajar en la Campaña Dikh aj Na Bistar organizada por TernYpe en favor de Reconocimiento Institucional Europeo, Nacional y Local del 2 de Agosto como fecha significativa de la historia de las víctimas Rroma del holocausto durante la segunda guerra Mundial.

En marzo, un grupo de 40 activistas tuvimos un encuentro en el Parlamento Europeo de Bruselas con cuatro eurodiputados, dos Rrom y dos no Rrom. Insistimos en la Importancia del Reconocimiento de esta fecha, además de la necesidad de regular medidas de justicia relacionadas con el creciente antigitanismo en Europa. Nos acompañó Raymond Gureme, superviviente gitano del grupo Manouche de 93 años de edad y afincado en París. Verle JUNTO A NOSOTROS en los debates e implicado en todas las acciones te obligaba a verle como un joven más, su fuerza era contagiosa, imparable, asombrosa! Eso es lo que te hace seguir adelante. ¿Cuántos supervivientes quedan a día de hoy de aquella tragedia? Pienso que tenemos una responsabilidad: dar la voz a todos aquellos que no pudieron defenderse.

Gracias al compromiso de miles de activistas en esta iniciativa el 15 de abril 2015 marcó un momento histórico. El Parlamento Europeo votó con una mayoría absoluta para finalmente adoptar una resolución que reconoce “el hecho histórico del genocidio de los gitanos, que tuvo lugar durante la Segunda Guerra Mundial” y concluye que “un día europeo debería estar dedicado a conmemorar a las víctimas del genocidio de los gitanos durante la Segunda Guerra Mundial.”

De gran importancia es el hecho de que esta resolución también subraya la necesidad de luchar contra el antigitanismo en todos los niveles y por todos los medios. La resolución en la que el Parlamento Europeo afirma que “el 2 de agosto ha sido elegido por las organizaciones romaníes como el día para conmemorar a todas las víctimas gitanas de este genocidio” y que el reconocimiento “constituye un paso simbólico importante en la lucha contra antigitanismo, contribuyendo al conocimiento general de la historia de los Rroma en Europa”.