Por un 12 de Octubre crítico desde una perspectiva romaní

by Helios F. Garcés

12 de octubre romaní

Nuestras reflexiones no deben nacer con el ánimo de confrontar a los individuos en particular, sino con la intención de cuestionar de forma crítica los complejos relatos históricos que construyen nuestra conciencia social, cultural y política colectiva; narrativas que edifican nuestras identidades grupales y explican nuestro compromiso emocional -a menudo inconscientemente- con los proyectos políticos que, querámoslo o no, forman parte de nuestra existencia como pueblo en el seno de los Estados europeos. Esta forma de cuestionamiento crítico pasa por adquirir la consciencia del lugar que ocupamos en el mapa de las jerarquías del poder que dominan nuestras sociedades. Como gitanos y gitanas, el 12 de Octubre, representa una gran oportunidad para ahondar en las arcaicas razones de nuestra situación, no solo en el Estado español, sino en el resto del continente y, más allá, el resto del mundo.

El 12 de Octubre se celebra el denominado “día de la Hispanidad”, fecha en la que una gran cantidad de ciudadanas/os, animados por las instituciones, exaltan una identidad que nace en unas circunstancias históricas muy particulares. ¿Por qué el 12 de Octubre, qué pasó aquel día de 1492 y qué relato convencional sigue fortaleciéndose institucionalmente desde los aparatos del estado? Aquel día comenzó la colonización y encubrimiento de Abya Yala -forma a través de la cual los pueblos originarios llamaban al territorio que fue nombrado América por los colonizadores-. La historiografía oficial sigue, aunque esta tendencia ha sido ampliamente rebatida, llamando a esta fecha “El descubrimiento de América”. Lo cierto es que aquel día comenzó el inicio del genocidio contra los pueblos originarios; la masacre y encubrimiento de América, de sus poblaciones originales, de sus culturas propias, de sus historias, de sus cuerpos.

Como gitanos y gitanas es muy importante que sepamos abrir y observar el marco general en el que se produce el 12 de Octubre ya que estamos ante un símbolo que va mucho más allá de la mera celebración de una identidad determinada. Para entender adecuadamente dicha fecha es necesario acudir al año 1492 y, más allá, es imprescindible abordar lo ocurrido durante un siglo decisivo en la historia mundial moderna: el siglo XVI. Poco antes, el 2 de Enero del mismo año, se ponía en marcha la conquista de Al Ándalus, la destrucción del reino Nazarí y la virulenta expulsión de los judíos. Es necesario recordar que la primera pragmática antigitana, firmada por los reyes católicos en 1499 iniciando 479 años de legislación contra los nuestros y nuestras, se proclamó 7 años después del inicio de la colonización.

En 1502, tres años después de la pragmática antigitana, se promulga la primera pragmática para la conversión forzosa de los moriscos que culminará con su expulsión y masacre en 1609.  La intelectual Silvia Federici mantiene en su gran libro “Calibán y la Bruja” que fue durante dicho siglo cuando comenzó a crecer exponencialmente el número de las mujeres acusadas y quemadas por brujas y cuando tal persecución pasó a formar parte de las cortes seculares, trascendiendo así los tentáculos de la Inquisición. Así mismo, durante la época que nos ocupa, asistimos a los debates entre Ginés de Sepúlveda y Bartolomé de las Casa sobre la existencia o no del alma india y africana que desembocan en el inicio de la trata trasatlántica de personas africanas secuestradas y esclavizadas. Estos son fenómenos sobre los que se cimienta Europa; sobre los que cimienta su economía y su mentalidad colonial. Son sucesos que el sociólogo puertorriqueño Ramón Grosfoguel conecta de manera esencial. Tal y como afirmábamos anteriormente, no se trata con esto de violentar a las personas individuales sino de poner nuestro granito de arena para conseguir la reparación simbólica y material de estas injusticias.

Después de todo lo padecido, los kalos y kalis, no podemos permitirnos permanecer impasibles ante el sufrimiento y las demandas de justicia histórica lideradas por otros pueblos hermanos. La opresión que estas comunidades experimentaron y experimentan está irremediablemente conectada, histórica, social, económica y políticamente con la opresión que ha sufrido y sufre la nuestra.  Desde esta consciencia podemos impulsar el ánimo universal de la lucha romaní, no para imponerla, no para insinuar que los demás deben pensarse como nosotros y nosotras; sino para compartir el horizonte de una sociedad verdaderamente intercultural y justa.

Mañana, muchas y muchos de nosotros y nosotras celebraremos el día de la Resistencia Indígena; no nos acordaremos de Colón ni de Isabel la Católica; no nos sentiremos orgullosos de la sangre derramada. Nos acordaremos, eso sí, de los pueblos indígenas de las Américas, de los moriscos, de los judíos, de los negros, de nuestros ancestros gitanos. Quizás, en base a dicho recuerdo, podamos honrar la memoria de los que nos antecedieron y crear una identidad que no se construya en base a la negación del otro sino a través del respeto de la diferencia; en base al respeto por la vida del diferente, de su historia, de su tradición, de su cultura y su existencia. Hoy, más que nunca, este ejercicio de honestidad nos es necesario, por el bien de todas/os.

La deshumanización de los gitanos

by Helios F. Garcés

camino Fortuna 2

«Somos gente honrada y trabajadora, hospitalaria y solidaria».
 Lo que ocurre con los okupas (todos ellos, personas de etnia gitana)
es que manifiestan «un comportamiento antisocial»,
 incluso los que son menores de edad.

Alcalde de Fortuna, Murcia

  1. Tan familiar, tan cercana

Ya pasaron los días de la indignación, de la movilización, de las denuncias públicas, de la sorpresa y la impotencia. Durante el colapso, se sucedieron los comunicados mediáticos de repulsa, las discusiones en redes sociales, los intercambios de asombro, rechazo y miedo; los silencios, la estupefacción y las preguntas retóricas de la buena conciencia gitana y no gitana. ¡Horroroso! ¡Terrible! ¿Cómo es posible?, ¿qué hacer?

Se nos olvidó Fortuna, y lo cierto es que la cuestión que nos aqueja va mucho más allá de los límites geográficos y temporales de lo sucedido en Murcia. Llega el momento de afrontar un ejercicio de reflexión política que nadie pondrá en marcha por las propias y propios gitanos. Dicha reflexión implica reconocer que existe una herida: la herida gitana.  Reconozcamos lo obvio: hemos hecho todo lo posible por olvidarla, pero lo cierto es que esta herida nos constituye.

No, ningún buen gachó, sea cual sea su posición, su actitud o intención, abordará el asunto con éxito. De hecho, no debemos esperar respuestas si no es desde el seno de nuestra propia gente; no se tratará entonces de renunciar a la esperanza sino de redirigirla hacia el lugar adecuado.

En este proceso es importante hacer las preguntas correctas y, para ello, no podemos seguir permitiéndonos reproducir determinadas neurosis. Es cierto que existen los prejuicios y los estereotipos, pero centrándonos en este aspecto de la particular forma de racismo que afecta a nuestra comunidad, perdemos una oportunidad maravillosa: ir a la raíz del problema. El primer punto a clarificar es de una importancia vital, especialmente para nuestra causa: toda forma de racismo es estructural. Las relaciones sociales no son espontáneas sino que emanan de jerarquías; tales jerarquías tienen raíces en el poder.

 

  1. El antigitanismo es estructural

Fortuna no es una anomalía. Elegir esta forma de enfrentarse al problema implica una reconsideración considerable de los términos. Nos referimos, quizás, a una manera menos cómoda de afrontar el racismo; una forma menos complaciente con la atmósfera del sentido común preponderante. No obstante se nos impone reconocer abiertamente que el tradicional rechazo moral gitano ante los ataques sufridos por los nuestros y nuestras no tiene efecto material alguno, aunque tenemos derecho a expresarlo abiertamente.

Fortuna es, al contrario, un síntoma palpable de una antigua ideología que constituye a nuestra sociedad española desde su propia emergencia: el antigitanismo. Si la masa enfervorecida de los vecinos y vecinas de esta pequeña localidad murciana se sintió socialmente legitimada a emprenderla a pedradas con las familias gitanas andaluzas que ocupaban las viviendas abandonadas no fue sino porque, tal y como advertíamos en la Guía de Recursos contra el Antigitanismo (FAGA), el caldo de cultivo que hace de las personas romaníes sujetos deshumanizados dignos del peor de los escarnios está preparado en toda Europa desde la propia emergencia de los Estados nación.

Fortuna es el resultado de más de 500 años de opresión sistemática del Estado español hacia nuestras comunidades; el resultado social de la legislación española anti-romaní a lo largo de 479 años. Fortuna es el resultado de la voluntad de ocultar la realidad del antigitanismo, de maquillarla y, como mucho, convertirla en un problema de los propios gitanos a resolver a través de integración y asistencialismo. Fortuna nos recuerda el lugar que realmente ocupamos en el seno de una sociedad que necesita una transformación real más allá de parches y discursos. Sin embargo, nos corresponde a nosotros, a nosotras, convertir Fortuna en una herramienta de liberación; en una oportunidad de tomar contacto con la naturaleza del mal que nos aqueja.

Ahora que ya no necesitamos reaccionar, es posible que estemos en disposición de tomar otra perspectiva y exigir lo que nos corresponde por derecho: reparación. Todo pueblo que se precie ha realizado este importante viraje en algún momento de su historia de resistencia y lucha contra el racismo. No es un giro de desprecio ni de odio sino de amor radical y de dignidad; no es una nueva forma de asimilar las lógicas de la integración, sino de desarrollar una filosofía de la emancipación gitana. No es una necesidad étnica, cultural, folklórica; es una necesidad política urgente para el conjunto de la sociedad española.

El Congreso aprobó una proposición NO de Ley que insta al Gobierno a reconocer la identidad del pueblo gitano

by Pedro Aguilera

Congreso

El pasado día 1 de junio la comisión de cultura del Congreso de los Diputados aprobó una Proposición NO de Ley, promovida por el grupo de Esquerra Republicana de Cataluña y aprobada por todos los grupos de la comisión con la excepción del Partido Popular, en la que se insta al Gobierno Español a reconocer la identidad, la lengua y la cultura del pueblo gitano. La proposición ha sido defendida por Xavier Eritja, diputado al congreso por el grupo de ERC.

Esta proposición comenzó su recorrido el pasado 7 de abril con su presentación ante la mesa del congreso para ser aceptada y tramitada por la comisión.

El texto presentado a la mesa instaba al Gobierno del Estado a:

  1. Emprender una campaña de difusión de la lengua, la cultura, la historia y la identidad gitana, dirigida tanto a la población gitana, en particular, como en el resto de la población, en general.
  2. Tener presente en las iniciativas legislativas culturales y sociales susceptibles de afectar a la cultura, la lengua e identidad gitana, la opinión de las organizaciones romaníes legalmente establecidas. En este sentido, en las consultas previas a la presentación de una nueva ley educativa, que este Congreso pidió, el gobierno español mantendrá contactos para recoger las propuestas efectuadas por las organizaciones gitanas que trabajan en este ámbito.
  3. Defender ante la Unión Europea el pleno reconocimiento de la identidad, cultura y lengua del pueblo gitano como propias de Europa. En este sentido, se defenderá ante la Unión Europea el respeto a esta identidad, cultura y lengua por parte de los actuales integrantes de la Unión Europea y como requisito imprescindible para la entrada de nuevos miembros.
  4. Realizar los trámites legales oportunos para reconocer el romanó como lengua propia del Estado español con los derechos y garantías reconocidos en la Carta Europea de las Lenguas Regionales y Minoritarias.

El plazo para presentar enmiendas se agotó el pasado 31 de mayo, con la presentación de 4 enmiendas técnicas a la propuesta inicial y se debatió en la comisión del día 1 de junio en sesión ordinaria. La iniciativa se aprobó por 23 votos a favor y 14 abstenciones

Pero, ¿Qué es una Proposición No de Ley?

Las Proposiciones No de Ley (PNL) son propuestas no vinculantes sobre todo tipo de temas que presentan los grupos parlamentarios. Las PNL están reguladas en el Título X del reglamento del Congreso y al Título VII del reglamento del Senado.

Los artículos 193,194 y 195 regulan las tramitaciones de las Proposiciones No de Ley (PNL). Las PNL deben presentarse en la mesa del Congreso, que decidirá sobre su admisibilidad y su tramitación ante el Pleno o la Comisión Competente.

Los grupos parlamentarios pueden presentar enmiendas hasta 6 horas antes del inicio de la sesión de debate.

En el debate, primero participa el grupo parlamentario que ha presentado la PNL y después un representante de los grupos parlamentarios que han presentado enmiendas y finalmente aquellos que no han presentado ninguna.

Al debate, obligatorio según el reglamento del congreso, de la PNL participaron tras la intervención de ERC, el grupo parlamentario Confederal Podemos (que presentaron enmiendas), el grupo Popular, Ciudadanos y el Grupo Socialista, que recordó la Proposición No de Ley presentada el pasado mes de Marzo en el que insta al gobierno español a reconocer la bandera y el himno gitano y del reconocimiento del holocausto gitano.

La PNL fue aprobada después de su discusión en el pleno de la comisión de cultura.

Aunque consideramos que la aprobación de la Proposición No de Ley es una buena noticia no podemos olvidar que las PNL no tienen carácter vinculante para el gobierno.

Por otra parte, lamentamos que una proposición tan importante como la promovida por ERC no haya tenido unanimidad y que, una vez más, los gitanos y gitanas hayan sido la excusa para debatir sobre otras cuestiones, como la gestión del FLA, otras comisiones del congreso o la idea de que esta Proposición No de Ley se presenta para dar pasos hacia la independencia de Cataluña

Es decir, una vez más los gitanos y gitanas en el fuego cruzado de los partidos …

Día de la Resistencia Romaní, Insurrección del 16 de mayo de 1944

by Seo Cizmic

Imagen Romani Resistance

El 16 de Mayo es el “Día de la Resistencia Romaní”, una fecha que ha calado profundamente en el corazón del movimiento activista juvenil como un hecho destacable y significativo que pone de manifiesto no solo la revuelta de dicho día en la Sección del Campamento B II  de Auschwitz-Birkenau el “Campamento Gitano”, sino que también visibiliza la lucha activa contra la privación de derechos y en contra del registro “racial” mantenida desde el inicio. La comunidad Roma y Sinti estuvo organizada, siendo parte de los Grupos de Resistencia, y participando desde diferentes posiciones pudieron jugar un papel importante en los movimientos de liberación nacional de la  Europa oriental y del sudeste que se dieron en los territorios ocupados, también hubo cooperación con el Movimiento de Resistencia en Francia.

Es relativamente reciente y  muy escaso el “conocimiento-reconocimiento” de documentación y materiales de divulgación acerca de la barbarie sufrida por las víctimas Romaníes del nazismo durante La II Guerra Mundial. Factores como la lentitud en el proceso del reconocimiento político y legal hacía las víctimas han contribuido a generar un enorme déficit en el pozo sin fondo de la deuda con la Memoria Histórica del Pueblo Romaní. No fue hasta 1982 cuando se consiguió la posibilidad del reconocimiento por parte del gobierno alemán, llegando a través de la construcción de un memorial similar a los dedicados a otros colectivos y víctimas del Holocausto, siendo inaugurado en el año 2012 en la Ciudad de Berlín;  “tan sólo” 67 años después de lo sucedido…

Esta serie de acontecimientos frustrantes para la reconstrucción Bio-política de un Pueblo dan lugar a que se generan procesos de resiliencia recuperando las narrativas populares e informaciones recogidas a través de entrevistas y testimonios en primera persona de víctimas Romaníes y Judías que sobrevivieron al horror del Holocausto durante la II Guerra Mundial. Éstas merecen un lugar especial y del mismo valor que estudios científicos de investigación avalados y contrastados por informes de la época, muchos de los cuales fueron obtenidos de las transcripciones de las declaraciones de los oficiales nazis juzgados en Núremberg. Debemos señalar que en los juicios de Núremberg no se juzgara a ningún culpable por los crímenes cometidos contra las víctimas Roma y Sinti durante el Holocausto, y que tampoco ningún superviviente Romaní y Sinti fuese a dar su testimonio durante aquel periodo. Este hecho no hace más que poner de relieve la invisibilidad y la memoria silenciada que incluso ha dado lugar a la negación del Genocidio Romaní.

Desde los Movimientos Romaníes Pro Derechos Humanos se realiza un intensivo trabajo a nivel local y europeo para sacar a la luz  acontecimientos como el sucedido el 16 de mayo de 1944 durante el intento fallido de liquidación de 6.000 Romaníes, mujeres, hombres y niños en las cámaras de gas. Gracias a la Resistencia de los prisioneros se organizó un acto de insurrección, urdiendo una estrategia de defensa liderada por muchos de los prisioneros que paradójicamente fueron ex soldados y combatientes del ejército alemán durante  La Primera Guerra Mundial.

“Un guardia de la SS relató la gran dificultad en la acción especial en el “campamento de los gitanos “siendo esta la mayor que se había llevado a cabo en Auschwitz… Los gitanos, que sabían lo que les esperaba[1], gritaron, se desencadenaron peleas, hubieron disparos y muchos heridos. Los refuerzos de las SS llegaron cuando los camiones sólo estaban medio llenos. Los gitanos incluso usaban panes como misiles. Pero las SS eran demasiado fuertes, demasiado experimentados, demasiado numerosos”.

Dazlo Tilany hablando de la liquidación del campamento gitano.

Para concluir este artículo me despido citando a mirno prhala Pierre Chopinaud:

“Manifesto de la Resistencia Romaní” [2]

“La destrucción psicológica, biológica, física y el espacio ocupado por esos campamentos nunca han sido cerrados para la mayoría de nosotros. Aquellos que intentan ocultar el hecho de que estas revueltas existieron e imponen una memoria prescriptiva bajo la ley son los que, al hacerlo, son cómplices en autorizar o cometer crímenes políticos actuales que se pueden repetir en el futuro”.

Pierre Chopinaud de La Voix de Rroms en Paris.

Opre Roma! Oprelogy!

 

[1] Este hecho demuestra que los prisioneros Roma y Sinti disponían de  información efectiva que era suministrada por los grupos de Resistencia activos.

[2] Pag 197-207 EDUCATION FOR REMEMBRANCE OF THE ROMA GENOCIDE Scholarship, Commemoration and the Role of Youth by Anna Mirga-Kruszelnicka, Esteban Acuña C. and Piotr Trojanski

Seguimos a vueltas con el romanó estándar: qué cansino

by Nicolás Jiménez González

Ilustración del pintor gitano albano Ferdinand Koci en la que satiriza el modo en que los “científicos” ven las variantes dialectales romaníes

Ilustración del pintor gitano albano Ferdinand Koci en la que satiriza el modo en que los “científicos” ven las variantes dialectales romaníes

 

Una lengua estándar es una variedad ampliamente difundida y, en general, entendida por todas las personas hablantes de la misma. Es el modelo de lengua unitario utilizado en la educación formal, en la enseñanza del propio idioma, por los medios de comunicación, para los usos oficiales y los usos escritos y formales y que, históricamente, se viene utilizando para cohesionar política y socialmente el territorio donde dicha lengua es oficial.

¿Ocurre algo de esto con el llamado “romanó estándar”? No. No hay ninguna variedad de romanó que esté ampliamente difundida, que sea entendida por todas las personas hablantes de la misma. No hay tampoco un modelo unitario de lengua que se enseñe oficialmente. Y, por supuesto, no hay ningún territorio oficial para el romanó aunque el romanó esté reconocido en diferentes territorios.

En diversos lugares de Europa se enseña romanó de manera más o menos oficial. La más de las veces a iniciativa de alguna organización gitana. Lo más parecido a un sistema oficial de enseñanza del romanó lo encontramos en Rumania donde se enseña en unas 200 escuelas.

Los modelos de lengua que se enseñan están basados en las variantes dialectales dominantes en esos lugares. Por ejemplo, en Rumania la base es la variante kalderash. Eso sí, utilizan el alfabeto aprobado en el 4º Congreso Mundial Gitano (Varsovia, 1990) que ya es un avance importante en el proceso de estandarización.

El objetivo de la estandarización del romanó está en la misma base del surgimiento del movimiento gitano internacional: ya en el 1er Congreso Mundial Gitano (Londres, 1971) se acordó crear una comisión que se encargara de la estandarización.

Este proceso sigue en marcha. El avance mayor en este sentido ha sido la aprobación del alfabeto oficial en el 4º congreso Mundial Gitano (Varsovia, 1990) y que lideró Marcel Courthiade.

Alfabeto creado por el lingüísta Marcel Courthiade para el Romanó estándar

Alfabeto creado por el lingüísta Marcel Courthiade para el Romanó estándar

 

Este alfabeto no goza de respaldo ni de unanimidad. De hecho es el objeto de frecuentes ataques provenientes especialmente de personas no gitanas cuyos intereses van más allá del lícito afán por mejorar la difusión y enseñanza de nuestro idioma y tienen más que ver con el mantenimiento del status quo que les sitúa a ellos en posiciones de poder respecto a la planificación lingüística y al reparto-apropiación de los escasos recursos dedicados al romanó.

Es verdad que este alfabeto da muchos problemas en el uso ya que no está incorporado a los teclados de los ordenadores y demás artilugios tecnológicos que hoy en día sustentan las comunicaciones y ello conlleva que para poder escribir un símbolo especfífico (por ejemplo ś) haya que pulsar una secuencia de 3 comandos: insertar + símbolo + ś (utilizando Microsoft Word 2007, sí, sí, ya se que estoy un pelín atrasado) lo cual dificulta y retrasa la escritura.

Esto tendría fácil arreglo si hubiera voluntad política de solucionarlo: invertir en crear un teclado adaptado al romanó y difundirlo gratuitamente.

Pero estos señores que gobiernan, aconsejados por los gachós que dominan, prefieren dividir, hacernos creer que es un alfabeto “extraño” (como si los demás alfabetos no lo fueran), mentir sobre la homogeneidad del romanó y la potencia de intercomunicación que tienen todas sus variantes, etc…

Como podéis ver, la situación en el ámbito del romanó es muy similar a la que vivimos en las demás áreas de la política “gitana”.

Bien, con todo y con eso, el romanó, debemos recordarlo, fue declarado como el idioma oficial del Pueblo Gitano ya en el Primer Congreso Mundial de 1971 y si todas y todas asumimos que la bandera allí diseñada y el himno allí compuesto son nuestra bandera y nuestro himno también debemos asumir que el romanó es nuestra lengua. Y ello nos debe impulsar al combate para que se reconozca oficialmente como nuestro idioma propio (junto con los demás idiomas: la mayor parte de los grupos gitanos son plurilingües y, como mínimo, los romanoparlantes son bilingües), se enseñe, se difunda, se potencie la creación artística en romanó, etc… como se hace con las demás lenguas de nuestro entorno. Esto es bueno que lo tengamos siempre en mente: no estamos pidiendo nada del otro mundo ni pidiendo imposibles ni nada que no nos corresponda o ¿acaso pagamos menos impuestos que pagan los demás ciudadanos cuyas lenguas propias son apoyadas por el Estado y las Autonomías?

Sigamos, no obstante, y recordemos también que el romanó es la seña de identidad gitana más compartida por la comunidad gitana. De hecho, en España incluso, la mejor forma de reconocer a otra persona su condición de gitana es intercambiar unas pocas palabras en romanó y con ese simple gesto ya nos situamos en el territorio de la hermandad, de la solidaridad, de lo común.

Aunque España no ha incorporado al romanó entre las lenguas españolas amparadas por la Carta Europea para las Lenguas Regionales y/o Minoritarias, ECRML (una más de las traiciones del Estado español hacia nuestro Pueblo), 15 de los 25 Estados firmantes del tratado ECRML han reconocido al romanó como una lengua minoritaria tradicionalmente presente en su territorio. Es la lengua con mayor número de reconocimientos, jijiji, de todo el ámbito de aplicación del ECRML. Pero este reconocimiento es casi nada o muy poco. Tal y como ocurre en los demás ámbitos de la política “gitana” puesto que la mayor parte de los recursos van a manos de gachós (algunos bienintencionados, otros no tanto) y no repercuten en las comunidades de base.

Igualmente, este obstáculo sería fácilmente superable si hubiera voluntad política: llevo años intentando promover la incorporación del romanó al protocolo de adhesión de España a la Carta Europea de las Lenguas Regionales y/o Minoritarias. Ya sabéis que siñelo mu cabezón y quizás un día de estos convenzo a algún gachocico güeno pero estaría bien que todas y todos los demás colaboraseis desde vuestros respectivos ámbitos. Por lo menos así no me sentiría tan solico, el primo, en esta quimera. Y aquí tenemos una oportunidad magnífica para mejorar la situación del romanó en España.

Por cierto, esa increíble intercomunicación entre los dialectos romaníes es posible porque la gramática romaní es la mimsa en todas partes y es muy sencilla. Esta estructura dota al romanó de una inusitada homogeneidad y constituye otra de sus fortalezas.

Como os decía antes, el proceso de estandarización del romanó continúa: en Rumania tienen libros de texto para la enseñanza del romanó en todos los niveles de escolarización y no solo para enseñanza del idioma sino incluso como lengua vehicular para el aprendizaje de otras asignaturas escolares aunque esto está menos desarrollado; se publican diversas revistas y periódicos en romanó que, aunque no suelen utilizar el alfabeto oficial, sí contribuyen a la difusión de una variante “internacional” que incorpora terminologías internacionales;  en diferentes lugares funcionan emisoras de radio y de televión que emiten en romanó; y la música sigue dándonos las más grandes alegrías: los Rroma siguen cantando en romanó por todo el mundo.

En este contexto ¿qué puedo yo esperar del Instituto Europeo de Cultura Gitana recientemente creado en Berlín (Alemania)? 1º) qué Undebel no permita que se parezca en nada al Instituto de Cultura Gitana de España; 2º) que no lo dominen eurojambos ni eurogachós ni gitanoides ni gitanillos de recién descubierta gitanidad sino personas con raíces en las comunidades de base; y 3º) que invierta dinero en desarrollar la enseñanza del romanó y en implementarla y que esas inversiones no acaben en los bolsillos de los sabios payos de siempre.